ERNESTO Y ALVARO CORTEZ, vienen desde hace rato coplando y guitarreando la dura vida del Hombrepueblo, musiqueros, junto a la leyenda llamada Quelentaro, que integran los hermanos cantores Eduardo y Gastón Guzmán.

Allí se fueron nutriendo de la savia, miel y veneno, que son los sentimientos encontrados de aquel que elige decir la verdad. Savia por la herencia, miel por el gusto de hacerlo y veneno por el irse muriendo en el verso y los acordes frente al poder del sistema. Aún así estos cantores eligieron para la suerte de mi gente, la senda de Quelentaro. 

Pal que creyó que el canto de los cantores tenía un final, he aquí la sangre nueva, resistiendo la invasión foranea, resistiendo la cultura de los gringos y diciendonos, LEÑA GRUESA, pone su guitarra y su voz en la mesa del pueblo.

NELSON CATALÁN, Productor general